En realidad se enfrentan a varios. Pero quiero enfocar en el tema del estudio. Hoy en día éste tiene un gran rival: el ocio. La cultura que se le ha dado es inmensa. A tal punto que se ha generado un individuo atado a las distracciones. Permanentemente sujeto a ellas. ¿Qué sería de generaciones futuras si a éste problema no se encuentra una solución?.
En la actualidad hay varios casos que reflejan esto. Algunos de ellos son: alumnos que se llevan materias, gente que estudia un día o dos antes del exámen que tiene que rendir (en las escuelas y en la universidades), gente que hace su trabajo sin poner su mayor dedicación, o sea, sólo limitándose a hacer su tarea, sin querer ir más allá de sólo “hacer lo que se ordena”, sin tratar de descubrir nuevos horizontes, sin fijarse nuevas metas. Esto es culpa del gran enemigo que hoy azota a la sociedad, que muchos lo creen bueno.
El paso de un tiempo lleno de grandes cambios, en los cuales se vieron satisfechas muchísimas necesidades de una sociedad con sed constante de nuevos descubrimientos, ha tenido una consecuencia, por un lado, positiva y, por el otro, negativa. Los grandes inventos que permitieron salvar vidas (por ejemplo: descubrimiento de antídotos contra enfermedades); que abrieron las puertas a la inmensa comunicación (que aun hoy en día existe) que logró satisfacer una demanda grandísima de la sociedad de ser informada; que facilitaron los transportes y la conexión de todos los territorios del mundo, entre otros, conforman el tipo de consecuencia que, podríamos decir, que la sociedad “consumidora de cambios”, se ha adaptado y ha expresado su satisfacción.
Pero, a su vez, esa sociedad antes mencionada, si bien logró adaptarse al nuevo estilo de vida de la actualidad reinado por las comodidades que ofrece, no hizo lo mismo su manera de ser. Se ha dejado llevar por la cultura del ocio y esto, de alguna manera, ha transformado su conducta. Ha dejado de ser la sociedad que pone empeño en llevar a cabo nuevos planes, en tener en la cabeza nuevas ideas que quizás en un futuro fabriquen nuevas comodidades para las generaciones de ese entonces. Esta es la consecuencia no deseada que, si bien de la misma manera que la anterior, satisface una sociedad “consumidora de cambios” con constante sed de nuevos descubrimientos, la transforma y la hace quedarse ante tratar de avanzar en intentar lograr cosas, como lo hacía la sociedad de generaciones anteriores.
La sociedad tiene una constante sed. ¿Qué sucederá en el futuro con la evolución de la cultura del ocio?. ¿Cómo será la sociedad?. ¿Habrá inventos que cambien la vida en el mundo?.