Se dejan llevar en el aire. Van volando. Puede verse la felicidad de los niños que la remontan. El viento, la lluvia, el sol, cualquiera puede ver el vuelo de los barriletes. Pero ninguno lo detendrá. ¿Qué esperás para remontar tus barriletes?. En la vida tenés que hacer que alcancen un alto vuelo.