Ves girar a tu alrededor planetas de locura. Intentás hablar con las estrellas. Te colgás mirando a la luna. Querés encontrar un refugio en la noche. Un escondite en la penumbra. No te importa que tan fuerte empuje el viento. Solo te dejás llevar. Y así andás. Y sos amargamente feliz. ¿por qué no cambiás?.